Cargada de historia y episodios bélicos, por su situación fronteriza con Francia, la ciudad, entre el río Bidasoa y el macizo de Peñas de Aia, ofrece un entorno extraordinario de paisaje y cultura, con todos los recursos necesarios para disfrutar del deporte, el ocio, el descanso o la gastronomía.
Hoy en día es un importante nudo de comunicaciones con Europa y destaca por la importancia de su comercio y por Oiasso, el acontecimiento arqueológico más importante del panorama guipuzcoano de finales del siglo XX.