Semana Santa

Semana Santa de Hondarribia

Hondarribia posee numerosos atractivos para el visitante: su playa, su casco antiguo, su barrio de pescadores, su oferta gastronómica o la amabilidad de sus gentes.

Y para quien disfruta con el turismo cultural y con el mantenimiento de viejas costumbres, la oferta de Hondarribia resulta aún más amplia. Empezando por su tradicional Alarde de Armas hasta antiguas celebraciones relacionadas con fiestas cuyas raíces se hunden en la noche de los tiempos y que coinciden con los cambios de estación.

Sobre la celebración de la Semana Santa y de la afluencia a la misma de “gentes de otros reinos” existen documentos fechados en 1.602, aunque su antigüedad se supone mucho mayor. A finales del pasado siglo y a principios de éste, la Semana Santa producía un gran flujo de turistas entre Hendaya y Hondarribia que proporcionaba trabajo a la flotilla de bateles que cruzaba el Bidasoa en ambos sentidos.

Samana SantaHoy en día, la tradición sigue manteniendo con fuerza un carácter propio que la hace única y que entusiasma a los visitantes, especialmente durante la Procesión de Viernes Santo.

Antecedentes históricos

Hondarribia es una villa amurallada, a la cual Alfonso VIII de Castilla otorga Carta Puebla (Fuero de San Sebastián) en 1.203, aunque parece que comenzó a fortificarse- según revela Francisco Gainza- ya en 1.194 por orden del rey Sancho el Fuerte de Navarra. Existen vestigios de épocas anteriores que hablan de un hábitat ya en el Eneolítico- Bronce, de una presencia romana, e incluso, de un rey godo- Recaredo-, responsable según la tradición, de un primer núcleo poblacional.

Su fundación tiene un marcado carácter militar, por su ubicación, en el límite fronterizo del reino castellano, desde 1.200. La plaza fuerte se defendía con una gruesa línea de muralla de gran altura, rodeada de un foso salvo por la zona este, donde entra el barzo de mar, y con varios baluartes, puentes levadizos y rebellines en los accesos.

Ya desde los tiempos medievales se desarrolla una importante actividad comercial al amparo de las murallas, los astilleros y las privilegiadas condiciones que ofrece para la navegación y el intercambio fronterizo.

Las adversidades sufridas a lo largo del tiempo: los incendios- en el de 1.498 tan sólo escaparon del fuego nueve casas, según consta en la documentación-; los diversos asedios- en concreto el de 1.794, en el que los franceses volaron definitivamente parte de la muralla- y el nuevo carácter impregnado con la llegada de la expansión moderna a finales del siglo XIX, configuran el Hondarribia de nuestros días.

Junto al Palacio de Carlos V, quizá el edificio más emblemático de la villa por sus orígenes ancestrales, se encuentra la Iglesia Santa María, iniciada su construcción en el último tercio del siglo XV y finalizada- tras un periodo de descanso- en la primera mitad del XVI.

Conviene tener en cuenta que la época a la que nos referimos es heredera de una tradición religiosa muy fuerte, donde las prácticas de devoción llenaban la vida cotidiana. Así el Fuero de Navarra- de claro influjo sobre Gipuzkoa- articulaba los tiempos del año en tres grandes períodos que giraban en torno a las tres pascuas: la de Navidad, la de Cuaresma y la de Mayo (que precede a Pentecostés), con una serie de obligaciones.

Aún no teniendo constancia precisa del momento en que empezó a representarse la Pasión, la documentación nos remonta, al menos, a 1.602. parece desprenderse que el Ayuntamiento de Hondarribia precisaba de un permiso, que había de ser otorgado por el obispado, para poder representar dicha pasión.

A partir de 1.567, Hondarribia que había pertenecido al Obispado de Bayona, pasó a formar parte de la Diócesis de Pamplona. En aquella época, precisaba de “licencia” para poder representar en la Iglesia Parroquial “la Pasión y remenbranza de Nuestro Señor Jesucristo”, el “día y noche” de Jueves Santo. Aunque se suscitan algunas dudas en cuanto a la conveniencia o no de celebrar dicho acto el día Jueves Santo, parece que la gran afluencia de gentes tanto de Francia como de otros reinos limítrofes y la oportunidad de aprovechar la ocasión para transmitirles “cosas santas”, constituyen argumentos de peso suficiente para que el Obispo de Pamplona acceda a que dicha celebración tenga lugar. Consta que es Gabriel de Egullor, procurador en la Curia Episcopal de Pamplona quien gestiona dicha licencia.

El entusiasmo de las gentes por cuanto que contribuyen con sus limosnas a sufragar los gastos de la representación. Las ropas, aderezos y atavíos para las personas que tomaban parte en la representación parece, según consta en una relación de los gastos efectuados en 1.602, se trajeron de San Sebastián.

Si bien se desconoce con exactitud el ceremonial de la pasión, se tiene constancia de unos gastos generados por el “Angel que fue el puerto”, de entre una partida destinada a la representación. Quizá pudiera verse cierta similitud con el rito de la procesión que se celebra en Tudela, donde a un niño vestido de ángel, se le hace bajar hasta donde está la Virgen y le quita el velo.

Podría pensarse, quizá, que la actual procesión de Semana Santa es una reminiscencia de aquella remota representación, cuya antigüedad puede remontarse al menos, a comienzos del siglo XVII.

Samana SantaSegún recoge Julio de Urquijo, el ceremonial es como sigue:

El Viernes Santo salían en la procesión de 14 jóvenes vestidos de nazarenos, representando el Vía Crucis. En el lugar donde se realizaba la crucifixión, caminaba Jesús con la cruz a cuestas entre los dos ladrones, de los cuales el que estaba a su izquierda, le iba amenazando con el puño cerrado y mofándose de Él con gesto grotesco. Este espectáculo, según consta, quedó suprimido a comienzos del siglo XX.

La escena del Descendimiento tiene lugar dentro de la iglesia la tarde del Viernes. Al ritmo de las palabras del orador, se van arrancando de la imagen de Cristo Crucificado- ubicado al pie del altar- los clavos y la corona de espinas, desprendiendo la imagen de la cruz para colocarla en una urna de cristal. Poco después sale la procesión del Santo Entierro, que recorrerá las calles de la ciudad.

A la cabeza marcha San Miguel con unos niños vestidos de angelitos, portando instrumentos miniaturizados de la pasión, que hace años se sacaban el día de Jueves Santo: Cristo en el huerto de los olivos (un ángel se inclina hacia Jesús presentándole un cáliz). Siguen diez legionarios romanos. Luego viene el Cristo atado a la columna, conducido por penitentes de hábitos violáceos. Sigue la Verónica, portando en sus manos el lienzo con la imagen santa. A su alrededor van los carabineros con el fusil invertido. Después, el Cristo cargado con la cruz vestido con traje de terciopelo morado sujeto con cordón de oro. A continuación la Virgen de los Dolores, Santa Magdalena que lleva en las manos un pañuelo; San Juan con traje negro y capa roja. Al son de una marcha fúnebre aparece el cuerpo yacente de Cristo cubierto con unos finos velos, rodeado de guardias romanos. Por fin, la Virgen de la Soledad con traje de terciopelo negro, cuyo rostro está inundado de lágrimas.

El sábado Santo a las diez comienza la celebración de la misa mayor solemne, y al entonar el celebrante del Gloria, se corre el telón negro que cubre el altar mayor, apareciendo la bandera de la resurrección. En este instante empiezan a voltear las campanas, mientras los soldados romanos que forman en dos filas delante del altar caen, como heridos por un rayo- los impares hacia dentro y los pares hacia fuera- y ruedan por el suelo cascos, espadas, picas y broqueles. Al rato se levanta el capitán y al tiempo que canta el Gloria, va tanteando con el bastón de mando para ver si sus soldados están dormidos. Viendo que nadie da señales de vida, vuelve a su puesto y se pone de rodillas con los brazos cruzados sobre el suelo, descansando la cabeza sobre los brazos. Al entonar el Dominus Vobidcum se levantan todos y puestos de rodillas permanecen así hasta concluir la misa.

Concluida la misa, el capitán hace señas con el bastón y se levantan los dos broqueleros para recoger el broquel, el casco y las espadas. A la segunda señal del capitán, éstos dan un golpe con la espada contra el broquel. En ese momento se ponen de pie el resto de los soldados. A la tercera señal recogen del suelo cascos, colocándoselos en la cabeza del revés, con la visera hacia atrás. A la cuarta señal, recogen las lanzas con las puntas para abajo y al son de una marcha salen del templo para dirigirse a la casa concejil.

El Domingo de Pascua tiene lugar la Ttopara o procesión del Encuentro. En la madrugada de este día la imagen de la Virgen es conducida en andas por cuatro hombres, acompañada de los doce apóstoles cubiertos con mantos de distintos colores, se encaminan por la calle Mayor, atraviesan la Plaza de Armas y entran en la calle San Nicolás, depositando la Virgen en el jardín que se encuentra en la cas nº 2, preparada de antemano con alfombras y cortinas de damasco, Frente al jardín espera la llegada de la procesión del Santísimo Sacramento que ha salido también de la iglesia y se dirige a la calle San Nicolás- aunque siguiendo un trayecto distinto-. Al llegar se entona el Regina Caeli y una vez finalizado, en medio de un silenci sepulcral, la Virgen es llevada al Encuentro, haciendo en el trayecto tres reverencias a modo de saludo. Terminado este ceremonial se vuelve a cantar, esta vez la marcha real, y las dos procesiones unidas emprenden el regreso a la parroquia.

La ceremonia de la Ttopara o Topara, se celebra hoy en día, en el interior de la iglesia.

Oficinas

Bidasoa Activa, Dpto. Turismo

 

Portua Turismo (Marina)

  • Matxin de Arzu

Horario

  • Lunes - Sábado
    10:00 - 13:00 / 15:00 - 19:00
  • Domingo
    10:00 - 14:00

Oficina de Irun

  • Plaza Luis Mariano, 3
    20302 Irun
  • Tfn.: (00.34) 943 02 07 32

Horario de invierno
16 septiembre al 29 junio

  • Martes - Sábado
    10:00 - 13:30 / 15:30 - 19:00
  • Lunes
    15:30 - 19:00

Horario de verano
2 julio a 15 septiembre

  • Lunes - Sábado
    10:00 - 13:30 / 15:00 - 19:30
  • Domingo
    10:00 - 14:00

Oficina de Hondarribia

  • Arma Plaza, 9
    20280 Hondarribia
  • Tfn.: (00.34) 943 64 36 77

Noviembre - marzo

  • Lunes - Sábado
    10:00 - 18:00
  • Domingo
    10:00 - 14:00

Abril - junio

  • Lunes - Sábado
    10:00 - 19:00
  • Domingo
    10:00 - 14:00

Julio - 14 de septiembre

  • Lunes - Domingo
    09:30 - 19:30

15 de septiembre - octubre

  • Lunes - Sábado
    10:00 - 19:00
  • Domingo
    10:00 - 14:00
Hondarribiko udala Ayuntamiento Irun Udala: www.irun.org Explore San Sebastian Region Euskadi: Basque Country
Consorcio Transfronterizo Bidasoa Txingudi Red de Ciudades y Villas Medievales Euroziklo Arma Plaza Fundazioa